martes, 27 de diciembre de 2011

NADIE ES PERFECTO. LENNY KAYE Y JIM CARROLL, TAMPOCO.

Lenny siempre ha rozado la perfección, sea como guitarrista de su inseparable Patti Smith o como selecto recopilador de discos ajenos (¡qué aburrida sería la vida sin Nuggets, obra magna del garage punk que él bendijo!). Su sonido de guitarra casi nunca se menciona cuando se elaboran esos listados de lo mejor de….que no sirven absolutamente para nada. Injusto olvido, dada la magnitud de sus riffs, el hipnótico encanto de sus notas solistas.
Guiado por mi ciega fe en el hombre, en uno de mis últimos viajes al altillo de mi dealer adquirí un disco que desconocía, I’ve Got A Right, firmado por Lenny Kaye Connection. En portada, el hombre y su Fender. En el interior, un auténtico horror de música guiada por sintetizadores y baterías electrónicas.
Nadie es perfecto, ni siquiera Lenny. En 1984 (menuda época), él también perdió el norte. Afortunadamente, lo encontró de nuevo junto a Patti, su brújula.
Como anécdota, indicar que Jim Carroll le escribió la letra para una de las canciones, <<Still Life>>. Extrañamente, no aparece escrita en la carpeta interior (el resto sí). Ideal para completistas con estomago. El resto, abstenerse. Créanme.

lunes, 19 de diciembre de 2011

SOME GIRLS ONE MORE TIME.

Me paso por el refugio de mi dealer. Hay que comprar regalos para un buen amigo, y el piso superior de la tienda donde trabaja es un buen recurso. Resisto la tentación de pillar nada…hasta que finalmente me apalanco copia del nuevo sencillo de los Stones (no, no es el que sale en el lujoso box set). La mejor cara B posible (Before They Make Me Run, claro, el clásico de Kiz) y tema inédito en la A, No Spare Parts, lo más flojo del lote rescatado. Jagger canta sospechosamente parecido a como lo hace un hombre de sesenta años, y el tema no mata. Copia 6982 (¿Cuántas deben haber realmente?) y un feo detalle: la galleta es sencillamente horrenda. Fondo rosa pastel bajo la lengua stoniana. Me sorprendo renegando cabreado, y me acuerdo de los comentarios suscitados cuando se editó la caja de singles de Los Salvajes. Un coleccionista compulsivo se acordó de toda la familia del diseñador que no respetó las galletas originales, y me partía de risa. Glups. Mejor cambio de tema…..aunque conservar el amarillo como fondo para los rojos morros habría sido un detalle.

LAPIDO, LAMENTOS HECHOS CANCIONES

Consciente de que corro el riesgo de ser repetitivo, insisto en el tema: se ha reeditado el libro de Jordi Vadell que analiza el contenido literario de las canciones de ese personaje inigualable llamado José Ignacio Lapido. Editado por la Editorial Comares en su colección Los Libros de la Brecha, llevaba tiempo fuera de circulación, agotados sus ejemplares. Desde hace unas semanas vuelve a poder comprarse (como mínimo, la magnífica librería especializada Lenoir seguro que dispone de copias). Lo he leído dos veces desde que cayó en mis manos y, agotados los elogios posibles hacia el autor, que realizó un trabajo tan minucioso como apasionado, sólo queda repetir lo repetido en innumerables ocasiones: Lapido es asignatura obligatoria, y todo lo que permita descifrar los enigmas que le rodean es bienvenido. Les dejo, voy a repasar el capítulo dedicado a sus referencias literarias y musicales mientras escucho Cartografía

viernes, 16 de diciembre de 2011

RIHANNA, AL MONSTERS OF ROCK

Como un enano, me lo pasé la otra noche en el concierto de Rihanna. Básicamente, dado que era imposible encontrar la mínima sustancia al encadenado de hits de radio fórmula que despachó la elementa en cuestión, me dediqué a imaginármela compartiendo cartel con alguno de los grandes nombres del rock. Claro, nada encajaba mejor que una banda de arena rock con tirón a la pirotécnica hard. Me explico: la buenorra ordinaria sale al ruedo frotándose la depilada entrepierna (como el cantante de Van Halen, para entendernos) y así se pasa cerca de dos horas de bolo. Sexo marrano para una ¿cantante? que aparca la sutileza y apuesta por el erotismo chungo. Juegos sadomasoquistas, mucho cachas dando brincos y ella, más basta de lo que muestran sus clips, paseando piernazas y culo prieto. Petardos, plataformas que se elevan y regresan al suelo (¿les suena?) y el súmmum: lleva de guitarrista a un guaperas tatuado, melena lacia y pose ridícula. Entre bases pregrabadas, funk chusco y reggae de primero de primaria, el hombre parece cercano a alcanzar el orgasmo, marcándose solos tan innecesarios como desubicados. ¿Quién coño es el menda? Nuno Bettencourt, me sopla el amigo Castarnado. ¡El antiguo líder de X –Treme! La tropa aúlla, los garrulacos bailan y les ríen las gracias y el climax llega cuando la prota asciende a los cielos junto a un piano (que no era un piano, puro atrezzo) y un pianista (que no era pianista, un incapaz que no debe saber ni silbar la canción que se supone tocaba). Playback rollo Kiss, con la diferencia que la que flotaba en el aire, al menos, era ella,  y no el impersonator del murciélago del beso que vuela cuando los de Detroit llegan con su circo a la ciudad. Brutal. Jevis del mundo, no se lo pierdan la próxima vez.     

martes, 13 de diciembre de 2011

JIM JARMUSCH, STRANGER THAN PARADISE

Llega el frío (dicen que ya tocaba, opinión que no comparto) y servidor empieza a refugiarse en su guarida. O conciertos buenos y citas inevitables, o más discos, libros, comics y películas de lo habitual en verano o primavera.
Como cada año, reencuentro con Jim Jarmusch. Olvidadas las viejas cintas de VHS, desgastadas por el uso, me hago con sus cuatro primeros films en dvd, editados a buen precio y con buena presentación.
Disfruto de nuevo con Down By Law, Mystery Train y Night On Earth, pero sigo sintiendo esa extraña fascinación que desprende Stranger Than Paradise. Esa brutal aportación sonora de Sreaming Jay Hawkins  (impagable como actor en Mystery Train), la economía de medios, esos guiones secos y certeros......y John Lurie.
Lurie siempre fue capaz de dominar la secuencia en la que interviene, y eclipsó absolutamente a Tom Waits cuando compartió plano (ya saben, Waits hacía de Waits una vez más). Con ese aspecto de chulo de barrio, de buscavidas eterno, posiblemente no podría haber colado en según qué papeles. Pero Jarmusch encontró un filón en él.
Les dejo, voy a ponerme uno de sus discos junto a The Lounge Lizards.....

lunes, 12 de diciembre de 2011

HUBERT SUMLIM, HOWLIN’WOLF & KEITH RICHARDS


Vuelven a estar juntos, si es cierto todo eso que nos han contado sobre la vida eterna…o el infierno eterno. Sea como fuere, el guitarrista que mejor entendió a Wolf –cerca de veinticinco años junto a él en el escenario y en el estudio de grabación, ahí es nada- la ha palmado, dejando un poco más huérfano al blues de patriarcas capaces de transmitir la sabiduría original. Ochenta años, una carrera espectacular y un reconocimiento limitado a quienes leen los créditos de los discos, no solo las letras destacadas en portada.
Intentó mantener el espíritu que desprende la música de Howlin durante una temporada junto a The Wolf Gang, y envejeció admirablemente bien rematando discos impecables. ¿Un  ejemplo? About Them Shoes, en el que cedió espacio a Bob Margolin, Levon Helm y a uno de sus más fervientes admiradores, Keith Richards. El Stone se marca junto a Sumlin un temazo, <<I Love The Life I Live, I Live The Life I Love>>, de delicioso título. Escuchar los instantes en los que comparten micrófono Hubert, Keith y el escudero de los Stones, el ex – Beach Boys  Blondie Chaplin,  son el mejor modo de decirle hasta pronto.

viernes, 9 de diciembre de 2011

SOME GIRLS. ESTA VEZ SÍ.

“Las chicas francesas quieren Cartiers/ Las chicas italianas quieren autos/
Las chicas americanas lo quieren todo; todo lo que puedas imaginar/
Las chicas inglesas son demasiado ingenuas, no las aguanto por teléfono/
A veces lo dejo descolgado, no quiero que me  llamen más
Las chicas blancas son graciosas,  a veces me vuelven loco
Las chicas negras solo quieren sexo toda la noche/ y yo no tengo para tanto
Las chinas son tan gentiles, son tan coquetas/ pero nunca sabrás lo que están cocinando dentro de esos paquetitos....
Dame todo tu dinero/ Dame todo tu oro”

Ah, qué bien le quedaban estas frases a los Stones a finales de los setenta, cuando a pesar de todos los pesares seguían riéndose de la ley, el negocio y las demás bandas. Eran potentes, eran burlones, eran provocativos y lascivos. Eran una máquina de rock ‘n’roll.
Por eso, daba miedo pensar qué podían hacer Jagger y el impresentable Don Was con ese material y con los temas más o menos desconocidos que iban a ofrecer como bonus.
Sabemos que quieren nuestro dinero, todo nuestro dinero. Y que quieren nuestro oro. Pero esta vez son ellos los que ofrecen metal precioso. Imprescindible hacerse con el compacto doble, palabra.

Gracias desde aquí a Ladrón, el dibujante stoniano más majareta del planeta. Él insistió, y cinco minutos de escucha le dieron la razón.